Parece mentira, pero hablaré sobre la season FINAL de Boku no Hero: es una montaña rusa emocional desde el primer momento. Todo se siente al límite: los personajes, las decisiones, las convicciones. Aquí no hay respiro, y cada episodio golpea más fuerte que el anterior. No está demás decir que para mi fue una temporada buenísimo, digna totalmente y que disfrute (y sufrí) al máximo.
All Might se enfrenta a All For One, cada vez más joven, en una batalla brutal. Ver a All Might en sus últimos respiros, completamente superado, es devastador. Ni siquiera la ayuda de Stain logra cambiar el curso de las cosas. All For One es cruel, disfruta mostrarle al mundo cómo su símbolo de la paz está siendo destruido. Deku lo ve todo, se le rompe el corazón… y a mí también. En medio de ese caos, Bakugo aparece como una luz de esperanza.
Y aquí necesito decirlo: Bakugo, te quiero mucho. Su desarrollo de personaje ha sido increíble. Al principio lo encontraba insufrible, nunca logró ganarse mi corazón, pero con el tiempo, y especialmente aquí, lo hace por completo. Su batalla contra All For One, combinando poder, inteligencia y, sobre todo, reconociendo que no puede hacerlo solo, es gloriosa. Logra derrotarlo de una forma casi absurda: lo reduce a un estado infantil, incapaz siquiera de hablar. Bakugo se convierte, sin dudas, en uno de los héroes de esta historia.
La serie también se detiene a mostrar el pasado de All For One y su hermano Yoichi, dejando algo muy claro: All For One siempre fue malo. No es un villano que se “torció con el tiempo”; desde su nacimiento fue despiadado, incluso robándole la vida a su madre. A su hermano lo mantuvo con vida solo por posesión. No hay redención posible ahí.
Luego llega el turno de Shigaraki y Deku. Una pelea casi imposible. Shigaraki parece invencible, pero Deku se niega a verlo solo como un monstruo. Deku es un alma tan pura, lo adoro. Y es que tiene razón: si bien no quita el hecho de que haya cometido crímenes, ese villano, cuando era pequeño, no sabía de maldad, solo tuvo circunstancias horribles que lo convirtieron en lo que es y estaba demasiado solo como para poder salir de su oscuridad.
Deku decide no acabar con él de inmediato y, junto a los demás, crean un plan desesperado: transferirle el One For All para entrar en su psique. Deku llega a su límite absoluto, incluso pierde los brazos (gracias Eri por existir), pero logra entrar en la mente de Shigaraki y ver su pasado. Ese tramo es durísimo. Deku le tiende una mano, le muestra que no está solo… hasta que aparece nuevamente la consciencia de All For One y lo arruina todo. Revela que toda la vida de Shigaraki fue manipulada, que nada fue casual. Eso termina de quebrarlo, y All For One lo consume por completo, fusionándose en una entidad grotesca donde la consciencia dominante es la suya.
(Te odio All for one T-T todo es tu culpa al finaaaal, pinche villano todo maldito, con este si que no puedo empatizar, no no).
La batalla final es pura emoción. Me recordó muchísimo una escena de Avengers: Endgame: todos llegan, todos ayudan, todos empujan para que Midoriya pueda avanzar. No pueden vencer al villano solos, pero sí pueden apoyarlo. Deku da el golpe final, y el villano comienza a desaparecer. Incluso hay un momento de compasión: All For One se despide de su hermano, y Deku lo define como lo que fue en el fondo: un ser humano profundamente solitario.
La consciencia de Shigaraki regresa una última vez, y ese momento duele. Sus palabras finales, destruyendo hasta el final, cierran su arco de forma triste pero coherente. Me alegra haberlo visto una vez más antes de desaparecer, y me alegra que los héroes lo hayan logrado. Este es un episodio muy emocionante, en muchos sentidos.
Después de la guerra, la vida continúa… más o menos. Las secuelas permanecen, visibles e invisibles. La ciudad se reconstruye, los héroes ahora son admirados, y la sociedad parece haber aprendido algo. Pero el dolor sigue ahí. Uraraka sufre profundamente por la muerte de Toga, sintiendo que fue su culpa. Deku siente algo similar por Shigaraki. Ambos son demasiado buenos para este mundo, y se acompañan, junto al resto de sus amigos, porque hay que seguir mirando hacia adelante.
![]() |
| El ship más claro que el agua al fin tiene un avance (en un contexto no shippeable, pero igual), los amo y ya. |
El episodio final hizo que me emocionara como no pensé que lo haría jaja, no tristeza, sino nostalgia y sentimientos bonitos: Vemos a un Deku adulto, ahora profesor, sin poderes, mientras el mundo sigue adelante. Todos han tenido vidas exitosas como héroes (Shoto tuvo tremendo glow up wow woof). Deku extraña ser héroe… y cuando ya parece que todo quedará así, All Might le entrega un traje especial (como el que usó él en la batalla contra All for One). Deku vuelve a sonreír. Él es feliz. Yo también.
Admito que me emocioné y lagrimeé. Son años siguiendo esta serie, y el final es duro en algunos aspectos, pero justo. No idealiza el camino, no borra las pérdidas, pero entrega un cierre esperanzador. Para mí, fue una temporada increíble, con episodios intensos uno tras otro. Una serie 10/10. Amé su última temporada y su final, digan lo que digan. Gracias Boku no Hero Academia por todos estos años!











No hay comentarios.:
Publicar un comentario